«Pozo da Onza, O VALADOURO» 22 de agosto

Ayer 22 de agosto tuvimos la séptima jornada de “A Mariña en Ruta”, en la que realizamos una caminata por el “Pozo da Onza” de O Valadouro. Un día soleado de verano en el que pudimos disfrutar acompañados por Pedro Rolle y Guido Álvarez

Comenzamos la ruta en la parroquia de Alaxe (O Valadouro), una pequeña aldea que nos permitió alejarnos de los núcleos urbanos e ir adentrándonos en los tranquilos caminos de la villa. Una bonita oportunidad para conocer los encantos y el contexto geográfico de este valle cercano a la Serra do Xistral.

Nos dirigimos a pié en dirección hacia Pozo da Onza, un auténtico remanso de paz y tranquilidad. Pasamos al lado del museo de la miel, haciendo una mención especial a la excelente miel de O Valadouro. Seguimos caminando entre vegetación, conociendo las plantas y flores que habitan nuestro entorno. Aprendimos las propiedades de la flora autóctona y en especial de las que forman la vegetación de ribera. Observamos los árboles del arroyo de Ferreira y del arroyo de Val dos Infernos. Zonas de gran valor debido a su alta diversidad biológica, que cuentan con particulares condiciones hídricas que favorecen el refugio de especies propias de la zona, como la rana que pudimos observar. Y pudimos así poder ver in situ la gran diferencia en cuanto a biodiversidad entre un bosque de ribera y una plantación forestal como son los monocultivos de eucalipto. Aprendimos especies de árboles autóctonas y especies de árboles introducidas; así como la fauna ornitológica asociada a estos ecosistemas. Además tuvimos la suerte de poder ver una de las aves rapaces más emblemáticas de la península, el majestuoso halcón peregrino (Falco peregrinus).

Nos adentramos en los montes del valle. Montes poblados de especies arbóreas de uso forestal y con molinos de viento productores de electricidad. Pasamos por el Pozo das Moscas, un precioso rincón de esta Ruta dos Pozos. Llegamos hasta el famoso Pozo da Onza y la impresionante cascada que recibe el mismo nombre. Fue ahí donde  nos quedamos impresionados con el potente ruido del agua al caer desde los aproximadamente 15 metros de altura. Todo el complejo lleno de agua dulce, musgo y helechos acompañado de las leyendas locales en torno a Pozo da Onza formaba un paisaje natural único.

Por último incluso pudimos observar alguna singularidad como “os penedos de Alaxe”. Unas estructuras geológicas excepcionales, formadas por un tipo de granito muy especial que están expuestas en un paraje natural único.