«MONDOÑEDO, las mil historias» 5 de agosto

El 5 de Agosto fue el primer día de “A Mariña en Ruta”. Visitamos Mondoñedo de la mano de Claudia del Pino, la mejor anfitriona que podíamos tener para conocer los entresijos de la capital de una de las siete provincias del antiguo Reino de Galicia. Claudia, además de ser guía oficial de Galicia, se conoce al dedillo cada una de las historia que esconden los rincones de Mondoñedo.  Todo un lujo tener profesionales como ella para comenzar las rutas.

Realizamos un paseo cultural por el casco histórico de la villa. Un día precioso y soleado en el que aprendimos las curiosidades de la arquitectura de la Catedral de Mondoñedo. Pasamos por A Fonte Vella, de Álvaro Cunqueiro de camino al barrio artesanal Dos Muiños. Marcelo Skapinakis nos abrió sus puertas para poder observar el proceso de creación de la alfarería “Artesans do Pasatempo”. Después fuimos al Ponte do Pasatempo, testigo del hecho histórico del Mariscal Pardo de Cela y su esposa Isabel de Castro.

A continuación entramos en el taller de “Mircromina Teatro de Títeres”, donde pudimos conocer el laborioso proceso creativo de cada títere y cada obra. Ton Arenas nos deleitó además con una pequeña obra llena de humor.

Seguimos la ruta visitando el Museo de la Imprenta en exclusiva para nosotros, en el que pudimos comprobar la importancia que tuvo la industria de la imprenta en Mondoñedo. La exposición con máquinas de gran valor nos permitió conocer la evolución de la imprenta mecánica, desde una máquina fabricada en Bélgica a finales del siglo XIX; hasta una Minerva Hispania semiautomática, cuyo uso permitió acortar considerablemente el tiempo de impresión.

Y por último Valentín Ínsua nos abrió las puerta de la capilla “Venerable Obra Tercera”, donde conocimos el minucioso proceso de restauración de la capilla. Así como el significado de cada toque y aviso de campana. Y como guinda de la ruta “Mondoñedo, las mil historias”, Claudia nos emocionó leyendo un pequeño texto de la obra “Merlín e familia” de Álvaro Cunqueiro.

Una maravilla para terminar la primera ruta en la que descubrimos los encantos e historia de Mondoñedo. Por supuesto, nos quedaron muchas cosas por ver, pero es que hay mucho por descubrir en la villa.